Una tarde de música, sonrisas y corazón en Bouco Aljaraque
Ayer vivimos una de esas actuaciones que te recuerdan por qué merece tanto la pena hacer Tuna.
Tuvimos la suerte de volver a la Residencia de Mayores Bouco de Aljaraque, en una visita que para nosotros ya se ha convertido en una tradición muy especial. Y no fue solo una actuación musical. Fue una tarde de convivencia, de conversación, de miradas cómplices, de historias compartidas y de muchas sonrisas de las que salen solas.
Fuimos con nuestras canciones, nuestro humor y nuestras ganas de alegrar la tarde. Pero, como suele pasar en momentos así, recibimos mucho más de lo que llevábamos. Nos encontramos con cariño del bueno, aplausos sinceros y esa sensación tan difícil de explicar que aparece cuando la música consigue unir a personas de generaciones distintas como si se conocieran de toda la vida.
Cada canción, cada broma y cada charla sirvió para tender puentes, para compartir recuerdos y para disfrutar de una tarde en la que todos nos sentimos un poco más cerca. Porque la Tuna también es eso: estar, acompañar, escuchar y hacer que una jornada cualquiera termine siendo un recuerdo bonito.
Queremos dar las gracias de corazón al personal de la Residencia por su cercanía, su trato y por hacernos sentir en casa desde el primer momento. Se nota cuando las cosas se hacen con cariño, y allí se nota mucho.
También queremos agradecer a la Universidad de Huelva su apoyo constante a nuestra Tuna y a todas esas iniciativas en las que la cultura, la tradición y los valores van de la mano.
Y, por supuesto, gracias a la Autoridad Portuaria de Huelva por su patrocinio y por seguir apoyando nuestra labor, ayudándonos a llevar nuestra música a tantos lugares y a vivir experiencias como esta.
Nos llevamos una tarde preciosa, de las que se guardan sin hacer ruido, pero se quedan mucho tiempo.
Vinum Laetificat Cor Hominis





